Análisis


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Bartolomé Esteban Murillo

Bartolomé Esteban Murillo. El Joven Mendigo. (1650)

El Barroco


Bartolomé Esteban Murillo. Niños Jugandos. (1675). 
 



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Bartolomé Esteban Murillo. Niños Jugandos. (1675) 
La escena implica 3 personajes, 2 jóvenes muchachos se enfrentan y están jugandos, el otro niño fija el espectador un pedazo de pan o fruta en la boca, se suspende su gesto. A sus pies un perro espera algunos restos. La obra se trata en luz indeterminada, a la manera del Caravage (1571 - 1610) cuya obra en la época se extiende en toda Europa e influye sobre cada vez más la pintura Barroca. Al primer plan una naturaleza muerta, lo que es frecuente en Murillo, está constituida por una cesta de fruta y de un cántaro roto. Estos muchachos son modestos niños de la calle, son pies desnudos o son perforadas la suela de su zapato. 
Los niños están representados de frente. La naturaleza muerta al primer plan y el segundo plano nublado dan de la perspectiva a la tela.
De un lado a otro el niño que se alimenta, el perro y la naturaleza muerta ocupan al primer tercio del espacio ilustrado. El niño hundido en la sombra se sitúa en el segundo tercero, se sitúa a su socio de juego en la línea de fuerza vertical derecha. El juego se desarrolla cerca de la línea de fuerza horizontal inferior, entre 2 puntos naturales de intereses.
El artista hace alternar las zonas claras y las zonas oscuras. Esto le permite de hacer resultar los detalles que desea. 
La tela se construye sobre la gran diagonal descendente. Por eso esta de pie y no sentado el niño a la izquierda. Este estilo de construcción permite de sugerir la idea de pobreza y de miseria en el espectador. Murillo pretende mover y llama al compasión. 
Detalles :
El artista no oculta ningún detalle : el borde del cántaro es roto, el niño de pie es pies desnudos. 
La suela taladrada ilustra la pobreza de los niños y la preocupación de realismo del pintor. 
El niño fija al espectador pero su mirada está perdida. La posición del perro muestra que tiene hambre. 
Luz : La luz viene de la izquierda y en cumbre.
Colores : Armonía entre colores calientes.
Armonía y contraste.
El aplazamiento de los colores utilizados para elaborar la tela sobre el círculo cromático indica una armonía entre colores calientes. los colores son muy cercanos los unos de los otros.
Telas Similar : 
Bartolomé Esteban Murillo. El Aseo. (1675).
El cuadro se titula púdicamente al Aseo pero en realidad esta abuela está despiojando el joven muchacho. Su gesto no deja ninguna duda sobre la naturaleza de su empleo. Al primer plan y al segundo plano dos naturalezas muertas encuadran la escena principal. Tras restaurarse el niño juega con un pequeño perro lo que refuerza tanto más el carácter muy íntimo de la obra. 

Bartolomé Esteban Murillo. El Joven Mendigo. (1650).
El joven mendigo es una de las primeras escenas de Murillo. Este tema popular tratado de una tecla gruesa y rica, el interés llevado a la luz, la gama coloreada y limitada hacen que esta obra se considera como capital por lo que se refiere al realismo en Sevilla. Suscitará la admiración de los pintores franceses Courbet, Manet y Cézanne al siglo XIX.
Bartolomé Esteban Murillo. Muchachos que Comen Uvas y Melón. (1645).
Murillo es un gran iluminador y transpone a menudo en sus cuadros, incluso religiosos, personajes observados en las calles de Sevilla, jóvenes mujeres o niños. Los dos muchachos son alegres y respiran la alegría de vivir un momento simple. Ningún detalle no es olvidado hasta las peladuras sobre el suelo…